Ante la creciente preocupación de los vecinos por hechos de inseguridad registrados en nuestra ciudad nos proponemos cambiar la lógica aplicada como receta en muchos lugares de nuestro país.
No creemos que la solución sea la mano dura, no creemos que la solución sea cual un Gran Hermano las cámaras de seguridad y por sobre todas las cosas estamos seguros que bajar la edad de imputabilidad no es la solución.
Pensamos en un plan de ocupación ciudadana de los espacios públicos junto a un planeamiento de la ciudad para que sus habitantes recorran sus calles caminando o en bicicletas, que los vecinos se conozcan entre sí y se interrelacionen y un seguimiento de los vecinos del estricto cumplimiento de la ley por parte de las fuerzas de seguridad.
¿Cómo se lleva adelante esto?
En nuestra ciudad todavía, por suerte, no existen zonas donde sea peligroso transitar a determinadas horas sino que los hechos en su mayoría se producen al boleo. Lo que debemos hacer entonces es desde el Concejo, utilizar algunos de los terrenos fiscales, ubicados en todos los barrios, que posee la Municipalidad y que hoy son terrenos baldíos y con muy poco esfuerzo y dinero convertirlos en espacios públicos: plazas con bancos y juegos, pistas de bicis o skates, canchas de fútbol, pistas de patín, etc.. Una vez logrado esto necesariamente tendrá que participar el vecino ganando estos espacios para interactuar entre sí, sentándose a tomar mates, ir a ver el partido de fútbol, ver las piruetas de bikers, skaters, etc.. Se logrará así que el espacio público sea de absolutamente todos y que nadie se sienta con derechos sobre ellos para convertirlos en tierra de nadie. Esto necesariamente deberá estar acompañado de un aceitado sistema de comunicación y presencia de las autoridades competentes ante hechos que así lo ameriten. No se trata de que el ciudadano intervenga, con un llamado y su inmediata respuesta, dará por tierra cualquier conflicto entre vecinos y se hará cargo de la situación quién corresponde, el Estado.
No nacimos a los 40 años, fuimos adolescentes, unos chicos tomando un porrón tranquilos, no son más que eso y no ameritan el llamado a nadie, pero si con su accionar molestan al resto de los concurrentes, es distinto.
Se tratará entonces de que los vecinos no se encierren y dejen lo que és suyo en manos de unos pocos, la presencia de la gente en la calle y saber que ante un llamado a las autoridades éstas concurriran, disuade.
¿Soluciona esto el problema de la inseguridad?
Tengan la plena certeza de que este problema no va a ser solucionado hasta que muchas situaciones, que no estan al alcance de nuestras manos, no cambien definitivamente: desocupación, educación, expectativas de progreso, etc..
Pero también, seguramente, esto hará disminuir los hechos de inseguridad y recuperaremos para todos los funenses algo que por derecho es nuestro, los espacios públicos.
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