Introducción:
Al hacer un rápido análisis del
desarrollo de todas las civilizaciones antiguas veremos que se da un salto en
su calidad de vida cuando las tecnologías comenzaron a permitir el acceso
masivo al agua por medio de acueductos o desagües y a modo de ejemplo los
famosos baños públicos romanos o griegos son entendidos hoy en día como
adelantos en lo que respecta a salubridad.
Hace décadas se abrió la
discusión en torno a si es o no un recurso renovable, más allá que cerca del
70% de la superficie de nuestro planeta se encuentra cubierto por agua, ésta no
es apta para el consumo humano; y del porcentaje restante, que sí es dulce,
solo una mínima cantidad es recomendada para beber. A pesar de ser una de las
naciones con mayor cantidad de agua dulce en disponibilidad, con ríos en
superficie y subterráneos, glaciares, lagos; nos debemos la responsabilidad de
comenzar a desarrollar políticas de conservación y uso razonable del líquido
elemento para que las generaciones futuras puedan mantener este estado de
situación.
También se debe tener en cuenta
que uno de los primeros pasos en la prevención de enfermedades es el del acceso
a agua segura, pudiendo impedir la proliferación de enfermedades bacterianas
comunes pero asoladoras una vez desatadas.
Hoy en día y a modo de
retrospectiva, podemos ver que el agua no solo es utilizada para beber, la
usamos para limpiar, lavar, cocinar, en procesos industriales de fabricación,
minería, riego, petrolíferos, etc.; más cabe destacar que solo el agua potable
o segura es considerada apta para consumo humano y aunque existan lugares donde
el agua en estado natural se encuentra apta para consumir, no es de acceso
masivo.
Propender al consumo de agua de
modo responsable, sobre todo de la potabilizada es premisa para este siglo, no
solo por factores económicos en cuanto al costo de “fabricar” agua segura, sino
que con una población creciendo a pasos exponenciales se deben de cambiar
hábitos o costumbres para potenciar la accesibilidad a la mayor cantidad
posible de gente.
Es atendible que los índices
globales de acceso al agua se vieron mejorados en las últimas décadas pero no
debemos engañarnos ya que no es lo mismo consumir agua de pozo, por más que las
napas no se encuentren contaminadas, que agua segura monitoreada. Sin lugar a
dudas es un logro que cerca del 70% de la población global acceda al agua, más
menos de la mitad lo hace a potable monitoreada.
El desafío de hoy pasa por la
solidaridad de quien dispone de agua potable, para que por medio de un uso
responsable posibilite que otros accedan a esta sin necesidad de mayor cantidad
de líquido tratado y sin ir en desmedro de su calidad de vida, a modo de
ejemplo no es necesario bañarse, o lavar el auto, o baldear las veredas o
simplemente usar el retrete con agua que está tratada para ser consumida.
La realidad en nuestra ciudad:
La realidad indica que en nuestra
ciudad el consumo de agua potable de red es por lejos elevadísimo, basta con
saber que existen piletas de natación que son llenadas con agua potable como
para darse cuenta que los números son exorbitantes, sumado al crecimiento
demográfico vertiginoso que está viviendo la ciudad es necesario enfocarnos en
que se debe buscar un nuevo paradigma de sustentabilidad.
Decisión política:
El primer paso indudablemente
debe ser el del gobierno local, si no existe una firme decisión por parte de
los representantes del pueblo de dirigir una acción conjunta es imposible la
implementación de programa alguno; la definición de las etapas, objetivos,
plazos y periódicas evaluaciones son indispensables para mensurar los avances
de cualquier programa. La articulación público – privada, lo público mediante
la presencia del estado y lo privado mediante organizaciones no gubernamentales
o asociaciones ciudadanas, en cuanto al control del desarrollo del programa es
también necesaria.
Difusión y concientización,
educando a los más chicos para que ellos eduquen a los más grandes:
Existen pruebas que demuestran
que lo que los niños aprenden en la escuela luego es reproducido en sus casas,
por lo que es de vital importancia en la primera etapa una campaña continua de
educación en el uso responsable del agua en los niños escolarizados. A modo de
ejemplos, jornadas didácticas, jornadas de concientización, visitas a plantas
de potabilización, jornadas de debates, conferencias en las escuelas por parte
de técnicos en la materia u organizaciones ecologistas, de acuerdo a las edades
debieren de ser directrices.
Incorporación a la legislación:
Un primer paso en lo que a
legislación compete es el de incluir reglamentación a las nuevas
construcciones, que deberán contar con una instalación de agua para consumo
humano independiente del resto de los servicios. De modo que el agua utilizada
en sanitarios por ejemplo no sea agua potable de red; esto acompañado de la
obligatoriedad de contar con medidor de consumo de red lo que garantizará que
los consumos, al exceder los máximos recomendables, puedan ser gravados de modo
exponencial. Un paso final sería la reglamentación o adecuación total de las
construcciones.
Convenios y acuerdos entre el
municipio y la empresa prestataria del servicio:
Los convenios y acuerdos entre el
municipio y la empresa prestataria del servicio son los que brindarán el marco
constitutivo del programa en sí. Es el ámbito donde se definirán las
compensaciones o cargos derivados de la ecuación económica por la
implementación, donde en base al ahorro de fluido se podrán planificar
extensiones en la red, donde por medio de apoyo político – técnico se procure
la plena colaboración para la implementación total del programa.
Etapas, plazos, metas y
evaluación:
Etapa 0: la etapa denominada
“cero”, es la de la concientización continua, es decir permanente a lo largo de
todo el programa, que en un primer momento deberá ser en las escuelas, para
luego extenderla a la comunidad educativa toda y finalizar con la ciudadanía
entera. La articulación con organizaciones no gubernamentales, ecologistas,
técnicos en la materia, científicos, pedagogos, ciudadanos, gobierno municipal,
de acciones positivas de divulgación, deberán marcar esta etapa. La meta de la
misma es la constante educación en el uso responsable del recurso. También
deberán acordarse convenios y acuerdos entre el municipio y la empresa
prestataria del servicio, donde los cuerpos técnicos definirán cargos y
compensaciones, aunque los mismos podrían celebrarse a medida que las
diferentes etapas son aplicadas, el marco general deberá estar establecido
desde un comienzo, donde el municipio se “compromete” al ahorro de agua para
facilitar ampliaciones de redes donde aún no existan, instrumentando acciones
de gobierno que propenden a ello.
Etapa 1: la etapa de regulación
de construcciones nuevas, desde el momento en que es tramitado el permiso de
edificación, es el primer paso en las acciones de gobierno en su compromiso de
ahorro, donde por ordenanza se exigirá la conexión independiente al suministro
de agua potable para consumo humano (o prever la instalación para una futura
conexión a la red), la obligatoriedad de contar con medidor de consumo (donde
el servicio esté presente), también esta exigencia podría existir para la
transferencia dominial. Se estipula como tiempo perentorio entre 3 y 6 meses
desde el comienzo de la instrumentación de la etapa 0. Teniendo en cuenta que
se espera un crecimiento abrupto de los permisos de edificación, contemplando
que se comenzarán a tomar posesión de inmuebles en numerosas urbanizaciones con
tendido de agua potable en un corto plazo, se espera que la totalidad de las
edificaciones a partir del año 2013 estén adaptadas al nuevo marco regulatorio.
Etapa 2: la etapa de
instrumentación total del programa es la que quizá sea más difícil de hacerle
seguimiento y dependerá de los convenios que se efectúen con la empresa
prestataria, ya que la incorporación de la totalidad de los inmuebles implicará
control por parte de la empresa en cuanto al consumo, para de éste modo lograr
persuadir a quien no se haya acogido al programa de hacerlo. Ésta etapa deberá
comenzarse a ejecutar inmediatamente posterior al vencimiento de la etapa 1.
Etapa 3: la etapa final es la de
dotar de agua potable al 100% de los funenses, en base al ahorro que como
comunidad se logre. Es menester del gobierno municipal hacer un seguimiento del
ahorro, desde el comienzo del programa, para poder proyectar, junto a los entes
correspondientes, las ampliaciones de red de agua potable de manera que la
totalidad del ejido urbano cuente con el líquido elemento.
Proyecto “Programa permanente
Ciudadano de Uso Responsable del Agua” (PROCURA)
Visto:
El escaso desarrollo con que
cuenta la red de agua potable en el municipio.
Considerando:
Que no se contará con la cantidad
suficiente de líquido elemento tratado para consumo humano hasta la
finalización del llamado “Acueducto del sur de Santa Fe”.
Que a manera paliativa la
instrumentación de plantas de ósmosis inversa satisface la demanda de agua
potable; pero no educa respecto al uso racional y responsable de la misma.
Que en nuestra ciudad, según
dichos de los representantes de ASSA (Aguas santefecinas SA), el consumo per
cápita es uno de los mayores de los municipios donde prestan servicio.
Que es menester del estado el brindar
políticas de incentivo respecto al uso responsable del agua y al cuidado del
medio ambiente.
Que es potestad del estado la
regulación de las construcciones para que se garantice que no se derroche
ineficientemente el agua, como por ejemplo el llenado de natatorios.
El Concejo Municipal de Funes
aprueba la siguiente ordenanza:
Artículo 1º:
A los efectos de la ordenanza
defínase al “Programa permanente y Ciudadano de Uso Responsable del Agua”
(PROCURA) a las acciones, actividades,
reglamentaciones y políticas tendientes a llevar el consumo per cápita de agua
potable a los niveles mínimos posible y cuyo fin sea el de distribuir, a la
totalidad de ciudadanos, agua potable para consumo humano.
Artículo 2º:
Defínase como autoridad de
aplicación a la secretaría de gobierno municipal, junto a la subsecretaría de
cultura, educación y turismo, la secretaría de obras públicas, la coordinación
de medio ambiente y la secretaría de finanzas.
Artículo 3º:
ETAPA 0
Instrúyase a la autoridad de
aplicación la confección, en conjunto con asociaciones ecologistas,
técnicos, y representantes de ASSA, de un cronograma de
actividades a desarrollarse con las escuelas de la ciudad; a través de
talleres, conferencias, jornadas didácticas, exposiciones de documentales, visitas
a plantas potabilizadoras o de cualquier otro tipo que propenda a los
lineamientos de uso responsable y racional del agua.
El carácter de permanente
residirá en la periodicidad anual de las jornada de concientización, las cuales
deberán ser de desarrollo escalonado para tomar todo el abanico etario de los
niños y jóvenes escolarizados; también se preverá un mínimo de 2 actividades
anuales por franja etaria.
Artículo 4º:
Instrúyase a la autoridad de
aplicación a la confección de jornadas de concientización popular en los
diferentes barrios de la ciudad, cuenten o no con suministro de agua potable,
con una periodicidad de 2 al año por zona catastral.
Artículo 5º:
ETAPA 1
Incorpórese como requisito a la
aprobación de nuevos planos de obra el contar con una instalación de agua de
red independiente junto con el medidor (donde el servicio esté presente), de la
de servicios (baños, riego, lavaderos, fuentes, piscinas y servicios en
general). Ésta instalación estará reservada para consumo humano. Requisito que
comenzará a tener vigencia a los 120 días corridos luego de la promulgación de
la ordenanza.
ETAPA 2
Para regularizaciones el plazo se
extenderá 240 días corridos más.
Artículo 6º:
La autoridad de aplicación
publicará un balance trimestral (durante los 2 primeros años) donde se detallen
las actividades correspondientes a la etapa 0, el consumo previo a la
instrumentación del programa, y la evolución del mismo. Luego de los 2 primeros
años el informe será semestral. Un extracto del informe deberá adjuntarse a las
facturas de Tasa General de Inmuebles.
Artículo 7º:
A los fines la presente ordenanza
se autorizará al departamento ejecutivo municipal la confección de convenios de
cooperación entre el municipio y ASSA tendientes a, en base al ahorro logrado
del consumo del líquido elemento, ejecutar a la brevedad obras de tendido de
red, escalonamiento de la facturación acorde al consumo, financiamiento social
de los medidores de agua, y toda acción directa tendiente a concientizar
respecto a la importancia de la utilización racional del agua potable. También
se deberá contemplar acuerdos para normar los inmuebles consolidados,
imposibilitados por motivos edilicios, a regularizarse por el artículo 5º.
Artículo 8º:
De forma.