martes, 25 de septiembre de 2012

Proyecto de Ordenanza de aplicación del P.R.O.C.U.R.A.




Introducción:
Al hacer un rápido análisis del desarrollo de todas las civilizaciones antiguas veremos que se da un salto en su calidad de vida cuando las tecnologías comenzaron a permitir el acceso masivo al agua por medio de acueductos o desagües y a modo de ejemplo los famosos baños públicos romanos o griegos son entendidos hoy en día como adelantos en lo que respecta a salubridad.
Hace décadas se abrió la discusión en torno a si es o no un recurso renovable, más allá que cerca del 70% de la superficie de nuestro planeta se encuentra cubierto por agua, ésta no es apta para el consumo humano; y del porcentaje restante, que sí es dulce, solo una mínima cantidad es recomendada para beber. A pesar de ser una de las naciones con mayor cantidad de agua dulce en disponibilidad, con ríos en superficie y subterráneos, glaciares, lagos; nos debemos la responsabilidad de comenzar a desarrollar políticas de conservación y uso razonable del líquido elemento para que las generaciones futuras puedan mantener este estado de situación.
También se debe tener en cuenta que uno de los primeros pasos en la prevención de enfermedades es el del acceso a agua segura, pudiendo impedir la proliferación de enfermedades bacterianas comunes pero asoladoras una vez desatadas.
Hoy en día y a modo de retrospectiva, podemos ver que el agua no solo es utilizada para beber, la usamos para limpiar, lavar, cocinar, en procesos industriales de fabricación, minería, riego, petrolíferos, etc.; más cabe destacar que solo el agua potable o segura es considerada apta para consumo humano y aunque existan lugares donde el agua en estado natural se encuentra apta para consumir, no es de acceso masivo.
Propender al consumo de agua de modo responsable, sobre todo de la potabilizada es premisa para este siglo, no solo por factores económicos en cuanto al costo de “fabricar” agua segura, sino que con una población creciendo a pasos exponenciales se deben de cambiar hábitos o costumbres para potenciar la accesibilidad a la mayor cantidad posible de gente.
Es atendible que los índices globales de acceso al agua se vieron mejorados en las últimas décadas pero no debemos engañarnos ya que no es lo mismo consumir agua de pozo, por más que las napas no se encuentren contaminadas, que agua segura monitoreada. Sin lugar a dudas es un logro que cerca del 70% de la población global acceda al agua, más menos de la mitad lo hace a potable monitoreada.
El desafío de hoy pasa por la solidaridad de quien dispone de agua potable, para que por medio de un uso responsable posibilite que otros accedan a esta sin necesidad de mayor cantidad de líquido tratado y sin ir en desmedro de su calidad de vida, a modo de ejemplo no es necesario bañarse, o lavar el auto, o baldear las veredas o simplemente usar el retrete con agua que está tratada para ser consumida.
La realidad en nuestra ciudad:
La realidad indica que en nuestra ciudad el consumo de agua potable de red es por lejos elevadísimo, basta con saber que existen piletas de natación que son llenadas con agua potable como para darse cuenta que los números son exorbitantes, sumado al crecimiento demográfico vertiginoso que está viviendo la ciudad es necesario enfocarnos en que se debe buscar un nuevo paradigma de sustentabilidad.
Decisión política:
El primer paso indudablemente debe ser el del gobierno local, si no existe una firme decisión por parte de los representantes del pueblo de dirigir una acción conjunta es imposible la implementación de programa alguno; la definición de las etapas, objetivos, plazos y periódicas evaluaciones son indispensables para mensurar los avances de cualquier programa. La articulación público – privada, lo público mediante la presencia del estado y lo privado mediante organizaciones no gubernamentales o asociaciones ciudadanas, en cuanto al control del desarrollo del programa es también necesaria.
Difusión y concientización, educando a los más chicos para que ellos eduquen a los más grandes:
Existen pruebas que demuestran que lo que los niños aprenden en la escuela luego es reproducido en sus casas, por lo que es de vital importancia en la primera etapa una campaña continua de educación en el uso responsable del agua en los niños escolarizados. A modo de ejemplos, jornadas didácticas, jornadas de concientización, visitas a plantas de potabilización, jornadas de debates, conferencias en las escuelas por parte de técnicos en la materia u organizaciones ecologistas, de acuerdo a las edades debieren de ser directrices.
Incorporación a la legislación:
Un primer paso en lo que a legislación compete es el de incluir reglamentación a las nuevas construcciones, que deberán contar con una instalación de agua para consumo humano independiente del resto de los servicios. De modo que el agua utilizada en sanitarios por ejemplo no sea agua potable de red; esto acompañado de la obligatoriedad de contar con medidor de consumo de red lo que garantizará que los consumos, al exceder los máximos recomendables, puedan ser gravados de modo exponencial. Un paso final sería la reglamentación o adecuación total de las construcciones.
Convenios y acuerdos entre el municipio y la empresa prestataria del servicio:
Los convenios y acuerdos entre el municipio y la empresa prestataria del servicio son los que brindarán el marco constitutivo del programa en sí. Es el ámbito donde se definirán las compensaciones o cargos derivados de la ecuación económica por la implementación, donde en base al ahorro de fluido se podrán planificar extensiones en la red, donde por medio de apoyo político – técnico se procure la plena colaboración para la implementación total del programa.
Etapas, plazos, metas y evaluación:
Etapa 0: la etapa denominada “cero”, es la de la concientización continua, es decir permanente a lo largo de todo el programa, que en un primer momento deberá ser en las escuelas, para luego extenderla a la comunidad educativa toda y finalizar con la ciudadanía entera. La articulación con organizaciones no gubernamentales, ecologistas, técnicos en la materia, científicos, pedagogos, ciudadanos, gobierno municipal, de acciones positivas de divulgación, deberán marcar esta etapa. La meta de la misma es la constante educación en el uso responsable del recurso. También deberán acordarse convenios y acuerdos entre el municipio y la empresa prestataria del servicio, donde los cuerpos técnicos definirán cargos y compensaciones, aunque los mismos podrían celebrarse a medida que las diferentes etapas son aplicadas, el marco general deberá estar establecido desde un comienzo, donde el municipio se “compromete” al ahorro de agua para facilitar ampliaciones de redes donde aún no existan, instrumentando acciones de gobierno que propenden a ello.
Etapa 1: la etapa de regulación de construcciones nuevas, desde el momento en que es tramitado el permiso de edificación, es el primer paso en las acciones de gobierno en su compromiso de ahorro, donde por ordenanza se exigirá la conexión independiente al suministro de agua potable para consumo humano (o prever la instalación para una futura conexión a la red), la obligatoriedad de contar con medidor de consumo (donde el servicio esté presente), también esta exigencia podría existir para la transferencia dominial. Se estipula como tiempo perentorio entre 3 y 6 meses desde el comienzo de la instrumentación de la etapa 0. Teniendo en cuenta que se espera un crecimiento abrupto de los permisos de edificación, contemplando que se comenzarán a tomar posesión de inmuebles en numerosas urbanizaciones con tendido de agua potable en un corto plazo, se espera que la totalidad de las edificaciones a partir del año 2013 estén adaptadas al nuevo marco regulatorio.
Etapa 2: la etapa de instrumentación total del programa es la que quizá sea más difícil de hacerle seguimiento y dependerá de los convenios que se efectúen con la empresa prestataria, ya que la incorporación de la totalidad de los inmuebles implicará control por parte de la empresa en cuanto al consumo, para de éste modo lograr persuadir a quien no se haya acogido al programa de hacerlo. Ésta etapa deberá comenzarse a ejecutar inmediatamente posterior al vencimiento de la etapa 1.
Etapa 3: la etapa final es la de dotar de agua potable al 100% de los funenses, en base al ahorro que como comunidad se logre. Es menester del gobierno municipal hacer un seguimiento del ahorro, desde el comienzo del programa, para poder proyectar, junto a los entes correspondientes, las ampliaciones de red de agua potable de manera que la totalidad del ejido urbano cuente con el líquido elemento.

Proyecto “Programa permanente Ciudadano de Uso Responsable del Agua” (PROCURA)
Visto:
El escaso desarrollo con que cuenta la red de agua potable en el municipio.
Considerando:
Que no se contará con la cantidad suficiente de líquido elemento tratado para consumo humano hasta la finalización del llamado “Acueducto del sur de Santa Fe”.
Que a manera paliativa la instrumentación de plantas de ósmosis inversa satisface la demanda de agua potable; pero no educa respecto al uso racional y responsable de la misma.
Que en nuestra ciudad, según dichos de los representantes de ASSA (Aguas santefecinas SA), el consumo per cápita es uno de los mayores de los municipios donde prestan servicio.
Que es menester del estado el brindar políticas de incentivo respecto al uso responsable del agua y al cuidado del medio ambiente.
Que es potestad del estado la regulación de las construcciones para que se garantice que no se derroche ineficientemente el agua, como por ejemplo el llenado de natatorios.
El Concejo Municipal de Funes aprueba la siguiente ordenanza:



Artículo 1º:
A los efectos de la ordenanza defínase al “Programa permanente y Ciudadano de Uso Responsable del Agua” (PROCURA)  a las acciones, actividades, reglamentaciones y políticas tendientes a llevar el consumo per cápita de agua potable a los niveles mínimos posible y cuyo fin sea el de distribuir, a la totalidad de ciudadanos, agua potable para consumo humano.
Artículo 2º:
Defínase como autoridad de aplicación a la secretaría de gobierno municipal, junto a la subsecretaría de cultura, educación y turismo, la secretaría de obras públicas, la coordinación de medio ambiente y la secretaría de finanzas.
Artículo 3º:
ETAPA 0
Instrúyase a la autoridad de aplicación la confección, en conjunto con asociaciones ecologistas, técnicos,  y  representantes de ASSA, de un cronograma de actividades a desarrollarse con las escuelas de la ciudad; a través de talleres, conferencias, jornadas didácticas, exposiciones de documentales, visitas a plantas potabilizadoras o de cualquier otro tipo que propenda a los lineamientos de uso responsable y racional del agua.
El carácter de permanente residirá en la periodicidad anual de las jornada de concientización, las cuales deberán ser de desarrollo escalonado para tomar todo el abanico etario de los niños y jóvenes escolarizados; también se preverá un mínimo de 2 actividades anuales por franja etaria.
Artículo 4º:
Instrúyase a la autoridad de aplicación a la confección de jornadas de concientización popular en los diferentes barrios de la ciudad, cuenten o no con suministro de agua potable, con una periodicidad de 2 al año por zona catastral.
Artículo 5º:
ETAPA 1
Incorpórese como requisito a la aprobación de nuevos planos de obra el contar con una instalación de agua de red independiente junto con el medidor (donde el servicio esté presente), de la de servicios (baños, riego, lavaderos, fuentes, piscinas y servicios en general). Ésta instalación estará reservada para consumo humano. Requisito que comenzará a tener vigencia a los 120 días corridos luego de la promulgación de la ordenanza.
ETAPA 2
Para regularizaciones el plazo se extenderá 240 días corridos más.
Artículo 6º:
La autoridad de aplicación publicará un balance trimestral (durante los 2 primeros años) donde se detallen las actividades correspondientes a la etapa 0, el consumo previo a la instrumentación del programa, y la evolución del mismo. Luego de los 2 primeros años el informe será semestral. Un extracto del informe deberá adjuntarse a las facturas de Tasa General de Inmuebles.
Artículo 7º:
A los fines la presente ordenanza se autorizará al departamento ejecutivo municipal la confección de convenios de cooperación entre el municipio y ASSA tendientes a, en base al ahorro logrado del consumo del líquido elemento, ejecutar a la brevedad obras de tendido de red, escalonamiento de la facturación acorde al consumo, financiamiento social de los medidores de agua, y toda acción directa tendiente a concientizar respecto a la importancia de la utilización racional del agua potable. También se deberá contemplar acuerdos para normar los inmuebles consolidados, imposibilitados por motivos edilicios, a regularizarse por el artículo 5º.
Artículo 8º:
 De forma.

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